Para que tu prenda
te dure años.
Cada tejido a mano merece un cuidado especial. Acá te dejo lo esencial — si tenés dudas, escribime.
Lavado
A mano, siempre. Las prendas tejidas pierden forma con la centrifugación.
- Agua tibia (máx. 30°C) o fría
- Jabón neutro o específico para lana
- Sin frotar — sumergir y mover suave
- Enjuagar con la misma temperatura
Secado
El secado es el paso más delicado. Acá se gana o se pierde la forma de la prenda.
- Escurrir suavemente sin retorcer
- Envolver en toalla limpia y presionar
- Secar en plano sobre toalla seca
- Lejos del sol directo y la estufa
Guardado
Cómo guardarla para que esté lista la próxima temporada.
- Doblada, nunca colgada (deforma los hombros)
- En lugar seco, lejos de la luz
- Con bolsitas de lavanda o cedro
- En cajas o bolsas de tela respirable
Evitá siempre
Estas son las cosas que arruinan un tejido a mano.
- Lavarropas y secarropas
- Lavandina, blanqueadores
- Plancha directa sobre el tejido
- Perchas que cuelguen y deformen
Mantenelo con cariño.
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Cepillá las pelusitas
Con un cepillo suave para lana o una piedra pómez especial, en sentido del tejido. Devuelve el aspecto nuevo.
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Vapor en vez de plancha
Si necesitás aplanar, usá vapor a 10cm de distancia. Nunca apoyes la plancha caliente.
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Si se enganchó un hilo
No lo cortes. Pasalo del lado de adentro con una aguja de crochet y rematá con un nudito chiquito.
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Manchas localizadas
Tratá inmediatamente con agua fría desde adentro hacia afuera. Sin restregar.